Una reflexión que debes leer para nunca olvidar todo lo que vales

Una reflexión que debes leer para nunca olvidar todo lo que vales

Sentarnos a reflexionar, sobre lo que hemos hecho, o haremos, es normal en el ser humano, cuando realizamos o estamos por realizar alguna actividad importante en nuestra vida, nos tomamos un tiempo, donde dilucidamos los acontecimiento de nuestros actos. Todos en algún momento de nuestras vidas hemos reflexionado.

Reflexionar, nos permite detenernos, pararnos y mirar con determinación, ver claro y tener la lucidez, de enfrentar las consecuencias de una situación específica. A través de ella, tenemos la capacidad de madurar, esperar y buscar calmadamente. Mediante la reflexión podemos considerar dos veces lo que implementaremos.

Muchas veces, tomamos determinaciones, rápidas, con rabia y sin considerar nada, todo esto suele perjudicar a otros, pero nosotros también estamos dentro de las consecuencias de tomar una mala decisión. Sentarnos a reflexionar, evita sufrimiento y mejora nuestro día a día, además nos permite, pensar las cosas dos veces.

Reflexión sobre el amor

Podemos reflexionar, sobre muchos temas, la pareja, el amor, la maternidad, la vida misma. En el artículo de hoy estaremos hablando sobre el amor; Sobre lo especial que somos y como una relación, tiene el poder de transformarnos. Sin que perdamos nuestra esencia, amar no significa dejar de ser nosotros mismos, al contrario. Nos transforma y mantiene unido con el universo.

Leer atentamente:

Un adolescente vivía en momentos tensos con su padre que no paraba de descalificarlo, y su madre por temor no se metía ni defendía. Sus hermanos tampoco se metían y las burlas siempre eran contra su aspecto físico, por la forma en que caminaba, por su tono de voz, por su apariencia… y así, todo contribuyo a que se sintiera despreciado y con muy baja autoestima.

Sus compañeros de clase, también tomaron la misma actitud, de violencia contra. Un profesor, que se dio cuenta de la situación, decidió actuar en consecuencia.

Un día después de clase, le pidió que se quedara. El profesor saco de su bolsillo un billete de fuerte denominación e impecable, se lo ofreció, y el joven acepto, pero cuando lo fue a agarrar, el profesor lo estrujo y se lo volvió a ofrecer; Pero antes le pregunto: ¿Igual lo quieres?, a lo que el alumno le contesto que sí. Con esa respuesta, el profesor puso el billete en el suelo y lo pisoteo una y otra vez, volviéndole a preguntar ¿lo quieres? y el niño volvió a responder sí.

Pero el profesor se llevó el billete a la boca y lo escupió muchas veces. Se lo volvió a ofrecer: ¿Todavía lo quieres? y con voz muy fuerte el niño contesto si, por supuesto que lo quiero, ¿Pero porque quieres un billete arrugado, pisoteado y escupido?, a lo que el niño respondió: “Porque a pesar de todo, el valor es el mismo”.

El profesor le dijo: “Has aprendido muy bien la lección, ahora aplícala en tu vida.

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