Seis signos de que das demasiado y recibes poco

Entregar, ayudar o dar, es la forma más sencilla y amorosa de agradecer los que otros hicieron por nosotros. Esto regocija nuestro corazón, y nos hace sentir importantes y generosos con la vida, pues somos capaces de entregar y poder recibir de los demás, aunque esto no siempre sea de forma equitativa.
En simple hecho de pensar, en ayudar a otros, es un rasgo valioso y propio del ser humano, por lo general la persona que da, entrega sin pedir nada a cambio. Estar pendiente de las necesidades ajenas, sean de nuestros familiares, amigos o conocidos, nos hace socorrerlos inmediatamente y esto nos parece muy natural.
Pero muchas veces en este acto agota tus energías, y más que favorecerte te cansa y saca de tus casillas, cuando sientes que dar se convierte en una agonía, debemos parar y estar atento, pues estamos entregando más de lo que estamos recibiendo. Dar es más eficiente si nos sentimos cómodos con nosotros mismos.
Las limitaciones son importantes al momento de dar. Debemos conseguir un equilibrio y tener unos límites. Si tienes conciencia cuando das te sentirá bien contigo, tu corazón y alma están agradecidos y esto no te generara estrés ni ansiedad. Dar de forma correcta te alejara de tener problemas o dificultades con los que te rodean.
6 Señales de que estás dando mucho
No tienes tiempo para ti: Si ni siquiera tienes tiempo para tu disfrute algo no anda bien, lo primero que debes tener en cuenta es amarte a ti mismo, para luego entregar amor a los demás.
No te sientes en estado de felicidad: Cuidado la persona que da, no siempre recibe la misma cantidad que entrega. Relájese y dedique el tiempo a meditar o técnicas de respiración para poder bajar el nivel de ansiedad.
Nunca dice no: Decir no te apena, decir no es una forma de autovaloración.
Te sientes manipulado: Algunas personas conocen la forma de hacer sentir culpa a los demás para conseguir lo que quiere. Las personas que utilizan tu amabilidad para beneficio personal no es gente que conviene tener a tu lado.
El dar se convirtió en algo a largo plazo: No debes permitir que abusen de ti, tú debes decidir hasta cuando prestar ayuda o colaboración.
La relación está deteriorada: Cuando decides no entregar más, la otra persona no lo entenderá, y la relación se dañara. Debes tener un equilibrio entre dar y recibir.
Recuerda dar, no está condicionado a recibir, entrega con limitación y siéntete cómodo y agradecido con la vida.
Comparte este artículo.

Deja una respuesta