Sabes por que los refrescos pueden ser tan adictivos, te diremos todo lo que debes saber y porque no es tan buena idea consumirlos.
Los refrescos son bebidas totalmente deliciosas e incluso se pueden considerar como lo más adictivo que hay y que nosotros podamos consumir y todo se debe a muchas razones pero hoy te hablaremos de la razón más grande por la cual estas bebidas nos enloquecen.
Seguramente a lo largo de tu vida has bebida algún refresco, no importa el sabor que haya sido pero después de beberlo has querido tomar muchos más y más porque sientes que nunca es suficiente para ti.
Esto es algo muy común y que le pasa a casi todas las
personas y no es culpa de la humanidad, es más bien de los refrescos o mejor
dicho de los ingredientes que estos contienen que los hacen tan adictivos para
el consumo.
Hoy nosotros te hablaremos de los refrescos y de las razones por las cuales son tan deliciosos y adictivos para nosotros así que si quieres seguir leyendo este post, para que te enteres de todos los detalles, quizá esto cambie tus ganas de beberlos.
Cuidado con los refrescos
Desde el inicio de los tiempos los refrescos han sido una de
nuestras bebidas favoritas y es que sí, son muy refrescantes y algunos incluso
tienen el poder de darnos energía para continuar en nuestro día a día.
Los refrescos por lo general son ricos en azúcares, las
contienen en grandes cantidades es solo que al ser tan deliciosos no prestamos
casi nada de atención en lo absoluto y los bebemos una y otra vez porque si hay
algo que tienen es que son adictivos.
Esa adicción a los refrescos es algo que muchos sufren ahora
y todo se debe a los ingredientes que muchas empresas emplean para que los
refrescos sean más deliciosos pero al mismo tiempo sean más dañinos, es la
triste realidad.
Si bien beber un refresco cada cierto tiempo no está totalmente
mal del todo aunque de ser posible es mejor evitar su consumo pero matar el
antojo una vez al mes no afecta tanto al menos que nos decidamos volver adictos
a estas bebidas.
Aun cuando no son bebidas alcohólicas o drogas, pueden causar
la adicción y con ella vienen problemas de salud graves que realmente serían
mucho mejor si los evitáramos ya que pueden poner en riesgo nuestras vidas.
Según el director de programas de pregrado en neurociencia
de la Universidad Estatal de Ohio y autor de “Your Brain on Food”, Gary Wenk,
todo lo adictivo del refresco está en el diseño de las bebidas y cuando
hablamos de diseño nos referimos a la cantidad de edulcorante m, cafeína y
carbonatación que tiene cada una y que hace que cada vez queramos tomarla más y
más.
Para que tengas una idea de lo dañino que puede ser una lata
de 12 onzas de refresco Coca-Cola, esta tiene 39 gramos de azúcar lo que
equivale al menos a 10 cucharaditas de azúcar, el equivalente que debemos
consumir en todo el día y que muchas veces lo excedemos bebiendo más de una
lata de refresco al día.
Toda esta azúcar hace que los centros de recompensa del
cerebro se activen, tal y como lo hacen las drogas desencadenándose la
liberación de la dopamina en el núcleo accumbens haciendo que sintamos euforia
al beberlo.
Aun cuando el azúcar no se considera una droga, se cree que tiene un efecto incluso más gratificante que consumir alguna sustancia ilegal y es mucho más atractivo; al comer más azúcar más ganas querrás de comerte algún postre, más gaseosas más recompensa y más antojos.
Pero no toda la culpa la tiene el azúcar sino también la
cafeína contenida en estas bebidas ya que es un estimulante y el cerebro anhela
esto, ser estimulado y como la cafeína lo hace, esto acelera nuestro
pensamiento y además activa las vías de recompensa que involucran dopamina y el
hecho de consumirla en exceso puede desarrollar adicción y al dejar de
consumirla esto causaría signos de abstinencia como dolores de cabeza y poca
concentración.
Si bien estos dos ingredientes tienen efecto, lo
efervescente de los refrescos también tiene mucho que ver en la adicción a los
refrescos ya que esta carbonatación hace justo eso, que cada bebida sea mucho
más adictiva, según lo indica Wenk.
El mismo experto asegura que las burbujas dan un toque de
acidez que al combinarse con el azúcar hace que esa sensación de recompensa se
intensifique hasta que nos sintamos totalmente eufóricos, dejando en segundo
plano el azúcar que igual hace lo suyo.
Muy bien, dicho esto pensarás que las bebidas sin azúcar son mejores pero debes saber que los
problemas son los mismos solo reemplazan el azúcar real por edulcorantes
artificiales que también son adictivos y que desencadenan receptores de sabor
que registran la dulzura y esperan azúcar, esencialmente preparando al cerebro
para una recompensa que nunca llega, según indica la experta Msora-Kasago.
Cuando el cerebro no obtiene la recompensa, seguramente te
dirá “treme algo más” y allí vas por más azúcar por lo que los refrescos ni con
azúcar ni sin ella te van a salvar de la adicción, solo trata de evitar su
consumo lo más que puedas, este hábito no te hace bien y lo sabes.
Esperamos haberte ayudado con esta información.
Gracias por leernos.