Los padres son una elemento fundamental para los hijos, desde que nacemos es indispensable tener una figura paterna que este de nuestro lado, para los niños un padre será su guía, siempre querrán ser como él, ya que lo verán como un héroe que resuelve cualquier conflicto, para las niñas es como un príncipe azul, que las salva de cualquier peligro.
La vida es un ciclo, y como sabemos es una ley que las personas mayores sean las que abandonen el mundo primero que las jóvenes. Cuando pasamos momentos agradables con nuestros padres es difícil creer que en algún momento nos pueden dejar, y aunque lo sepamos, no queremos ni pensar en ese hecho, ya que nos sentimos indefensos y tristes.
Perder a un ser querido
es una de las cosas imposibles de superar u olvidar, así lo intentemos, siempre
vendrá a nuestra mente un recuerdo de esa persona, es aun más duro cuando se
trata de nuestros padres o madres que siempre nos apoyaron en lo que queríamos
emprender o hacer, a pesar de tener una edad avanzada, siempre necesitaremos el
sostén que nos proporcionan nuestros padres.
Enfrentarnos al hecho de que una de nuestras personas favoritas no estará a nuestro lado, es la vivencia más dolorosa que tendremos que vivir, nunca se está lo suficientemente preparados para enfrentarnos o comprender como seremos capaces de vivir una vida normal sin nuestros padres, necesitaremos un consuelo y alguien que nos haga superar este acontecimiento.
Sentimientos
cuando perdemos a un padre
A pesar de ser adultos
a los ojos de nuestros padres siempre seremos niños, cuando ocurre la muerte de
estos, nuestro escondite donde nos sentimos seguros desaparece, no poder verlos
más, no hace sentir inseguros y débiles, ya que, aunque no hayan sido la
familia más funcional, siempre eran un lugar seguro, a donde podíamos regresar
y las puertas siempre estarían abiertas. Es difícil el hecho de perder ese amor
incondicional, además de sentirnos culpables por no decir todo lo que queríamos
a nuestros padres antes de su fallecimiento.
Tomate tu tiempo para
superar la tristeza, incluso si es más tiempo de lo esperado, pide vacaciones y trata de recordar los
mejores momentos junto a tus padres, hablar con las personas que te acompañan
en esta etapa es la mejor forma de sanar y desahogarte.
Es normal que te
sientas con rabia, ira y deprimido, debes recordar que tus padres no te querían
ver desanimado, y a pesar de sentirte devastado, debes continuar con tu vida,
recordando que es lo que haría felices a tus seres queridos. Cuando podemos hablar de este hecho con naturalidad,
aunque nos duela, nos transformaremos en unos verdaderos adultos, transmitiendo
los valores, principios que nos enseñaron nuestros padres, a nuestros propios hijos.