La separación o divorcio resulta más complicado para los niños que para los padres muchas veces, hoy hablaremos sobre eso para que conozcas del reto.
Cuando los padres toman la decisión de separarse suele afectar de manera negativa a los hijos, dependiendo de la edad de estos sus comportamientos y actitudes serán diferentes.
Por lo que la ruptura se llega a convertir en un desafío para los niños, ya que se trata de sus padres en los que han depositado toda su confianza y afecto.
Es
difícil explicar la situación de divorcio a los niños y más cuando están en
etapas escolares o de adolescentes, ya que tienen una opinión propia que será
complicada de cambiar a pesar de las conversaciones.
Es fundamental que ambos padres participen en el desarrollo de sus hijos, sin importan la separación. En el siguiente artículo, conocerás algunos consejos para que la ruptura cause la menor cantidad de problemas posible.
Puntos que los hijos deben comprender relacionada a la separación
La decisión de separarse es un tema
exclusivamente de adultos: La causa de la separación no
tiene que ver con los niños, y tampoco pueden intervenir para cambiar la
situación, por lo que pueden sentirse rabiosos y decepcionados de sus padres,
por lo que es recomendable escuchar lo que tienen que decir.
Él
no es el responsable de la situación y tampoco puede hacer nada para cambiarla.
Los padres pueden sentirse tristes, rabiosos o decepcionados por la situación;
igualmente, el pequeño también puede sentirse así y es importante poder
escucharle.
El niño no ha perdido ni al padre
ni a la madre: Los niños deben mantener una relación
afectiva y positiva con ambos padres, se debe fomentar un una comunicación a
pesar de no verlo todos los días, llamarlo o enviarle mensajes, esto contribuye
para que tomen esta nueva etapa con más confianza y paz.
Una relación de pareja se basa en
el amor, el respeto y un proyecto en común: Si los valores
que alguna vez se evidenciaban en la relación, separarse es la mejor
oportunidad para iniciar una nueva etapa de vida. Igualmente para los niños, se
debe comprender y respetar las necesidades de los pequeños en esta etapa de
separación.
En
este sentido es importante saber que la separación afecta de manera diferente
en las distintas etapas de la niñez y adolescencia.
- En la etapa de 0 y 6 años, es posible
que sufran alteraciones de sueños, tendencia de retroceso y agresividad hacia
uno de los padres. Es indispensable que ambos padres pasen tiempo con ellos y
la comunicación no se pierda
- En los niños de entre 6 y 8 años, es
natural que muestren un estado de tristeza,
incluso disminuyen el rendimiento escolar y tengan conflictos con los
padres. Es necesario pedir ayuda a algún especialista, sin embargo debes
mostrar signos de afecto e intentar comprender al niño para que exprese sus
inquietudes.
- Para niños de entre 8 y 12 años, en esta
etapa es natural que los pequeños escondan sus sentimientos, incluso traten de
enfrentar a los padres, por lo que es necesario que expresen sus sentimientos
sin sentirse mal por ello y que continúen sus actividades diarias.
- En la etapa de adolescencia tienden a
buscar apoyo en sus compañeros, es natural que se acerquen al adulto que
consideren para paciente y que no confronte sus conductas, en esta edad es
necesario discutir las necesidades y temas que afecten su bienestar.
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