Una alimentación sana es la base para estar saludable y enérgico, todos sabemos que consumir alimentos que no son propicios para el organismo a la larga traerá como consecuencia un montón de enfermedades que pueden inclusive llegar a ser graves para cada uno de los sistemas que conforman el organismo.
Lamentablemente hoy día con lo
rápido que se mueve todo en nuestro mundo, muchas personas no pueden estar tan
conectados con alimentos que les aporten vitaminas, minerales y otros
oligoelemtos que requerimos para sentirnos nutridos. Por tal motivo y para
mitigar el hambre deciden optar por lo que llamamos comida chatarra.
Y es que la misma es muy fácil de
comprar y de consumo sencillo, ya que puede ser degustada en cualquier
rinconcito. A todo esto contribuyen las grandes empresas procesadoras de las
semillas que se consumen, al realizar experimentos para obtener más cantidad de
las mismas en vez de buscar la calidad.
Todos debemos tener presente que la alimentación es la forma de mantener saludables a nuestros hijos, abuelos, padres, por tal motivo debemos tener mucho cuidado al adquirir los productos que consumiremos. Más adelante podrás leer un artículo referente al estilo de alimentación que tenían nuestros antepasados.
Estilo de alimentación
Hoy día la alimentación se ha
diversificado, trayendo mucha comida conocida como chatarra.
Regresemos al año 1905. En ese periodo, un libro llamado “The Apples of New York”, se había divulgado por el departamento de Agricultura de la ciudad. Aquí indicaban una diversidad formidable de manzanas, incluyendo la favorita del ex presidente Thomas Jefferson, el “Esopus Spitzenburlg”.
Pero, eso pasó hace más de 100 años atrás. En esa época los agricultores comercializaban las semillas que recolectaban y así se podían conservar aquellas frutas y vegetales que existían desde 1700. ¿Qué pasó entonces? ¿Por qué muchos de nosotros no hemos tenido ese privilegio?
Lamentablemente solo hay algunas empresas grandes hoy día encargadas de la producción de semillas, animales y otras actividades.
Por tal razón solo encontramos en
los supermercados productos que han sido modificados genéticamente.
Por tal motivo la variedad de
cereales, frutas, verduras y hortalizas era mucho mayor en la época pasada. Hoy
día no tenemos el privilegio de conseguir productos como los que comían
nuestros abuelos.
“La comida es un preciado recurso
público, en muchos aspectos define nuestra cultura, porque al final del día tu
eres lo que comes”.
Afortunadamente la embajadora
global, Vandana Shiva, busca la preservación de las semillas. Ella informa que
las semillas deben ser un derecho adquirido por los agricultores para cultivar
e intercambiar semillas con quien deseen, las mismas pueden ser guardadas y no deben
ser patentadas o registradas por las grandes empresas.
Todos debemos ser conscientes de
esta realidad para luchar y solicitar que las grandes empresas no sigan
modificando las semillas que consumimos, además de solicitarles calidad y no
cantidad.
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