El pedir perdón, o decir lo siento, nos da la posibilidad de sentirnos, como si pudimos acomodar lo malo que hicimos, no siempre las disculpa suele resolver la situación, pero por lo menos, nos hace concebir menos culpables, y nos otorga algo de paz espiritual, ayudándonos a establecer una mejor conexión con las personas que nos rodean.
Esto se aprende desde que estamos pequeños, observando que nuestros familiares, son capaces de decir “lo siento”, cuando han cometido una falta, un error o se han equivocado en la apreciación de una circunstancia. Todas las familias que ponen en práctica esta pequeña, pero grandiosa palabra, poseen mejores lazos entre sí.
Pues está claro, que son muchas
las horas que la familia pasa junta, y son tantas las formas de comunicación,
que pasamos por alto la cantidad de signos, ordenes, y señales que emitimos a
lo largo de un día, pudiendo crear muchos malos entendidos, por la forma de
relacionarnos o mejor aún, de no
relacionarnos
Debemos tener presente que la
forma en que nos conectamos, sienta la base de la fraternidad y paz del grupo
familiar. Es importante mantener el equilibrio, decir lo siento en el momento
indicado, es sinónimo de inteligencia emocional. Aplica esto en tu familia, y
veras los cambios drásticos que obtendrás.
Lo siento palabra fundamental en la familia
- Expresar
“lo siento” una práctica de coexistencia primordial: Todos nos equivocamos,
erramos o creamos malos entendidos, no debemos preocuparnos por lo que hicimos,
la idea está en saber cómo corregir la falta. Decir “lo siento” es mostrar lo
especial que somos, además nuestros niños estarán arraigando valores.
- Experimentando
a ser familia: La palabra lo siento para muchos es repetitiva, la suelen
utilizar en situaciones cotidianas del día, al tropezar, al olvidar algo, o cuando
cometemos un error en el trabajo, Por eso también es muy importante ponerlo en
práctica con los seres que más amamos (parejas, hijos, padres, hermanos, etc.).
Ellos siempre estarán dispuestos a entregarnos su perdón, cuidemos el amor y el
cariño que nos entregan
- Solicitar
perdón a los hijos, entrega beneficios: Disculparnos con nuestros hijos,
nos hace más reales antes sus ojos, más maduros y responsables. El decir “lo
siento”, entrega un arraigo de confianza y conocimiento. Esto nos hace mejores
seres humanos y surte a la familia de fraternidad y bienestar.
Si te gusto este artículo no te
olvides compartir
Deja una respuesta