Aunque no lo creas estas son las cinco heridas emocionales más comunes que podemos experimentar a lo largo de nuestra vida
Desde que nacemos, nuestro organismo se va adaptando a una cantidad de acontecimientos que desconocíamos, las caricias, los remilgos, adulaciones, consentimientos, simplemente el amor, van desarrollando nuestras emociones o sentimientos, las mismas se van adaptando a todo lo que nos rodea.
Y dependen del
ambiente donde nos desarrollamos, suelen moverse, llegando a tener un estado de
ánimo que puede aparecer de forma cálida pero otras de forma violenta. A medida
que crecemos los sentimientos y emociones se van afianzando y comienzan a
formar parte de nuestra personalidad
Por eso es tan
importante, tratar de sanar cualquier situación que nos haya lastimado al ser
niños, ya que ella formara parte de nuestra conducta al ser adulto, y eso puede
llegar a modificar de forma negativa la manera de compórtanos, reaccionar, opinar
y madurar; haciendo muy difícil nuestra vida
Son muchas las
personas que arrastran heridas de la niñez y esto las hace ser muy sensibles,
radicales y lamentables al momento de afrontar o reaccionar sobre temas
específicos. La carencia de afecto tanto en la niñez como en la edad adulta, es
el estado emocional, más difícil de superar y aclarar.
5 heridas emocionales que no son fáciles de curar
Rechazo: Todos tenemos este miedo arraigado en menor o mayor cantidad. Que no
seamos aceptados, perder la protección de nuestros seres queridos, no encajar
en un grupo, forma parte de nuestra estima y amor personal.
La incertidumbre de la ausencia: Este acontecimiento, crea un adulto, aterrado, retraído, inseguro,
manejable y desprovisto de cariño,
La deshonra: Si el niño es avergonzado por familiares y amigos, además merman sus
habilidades, reprochándolas y criticándolas, también crea un adulto, inseguro, pocas
capas, hostil que deseara en todo momento hacer sufrir a los que están a su
lado
La deslealtad: Si cuando niño fue reprimido injustamente, será un adulto, triste y mordaz que estará dispuesto
a reprochar a familiares y amigos
La alevosía: Se debe tratar de cumplir promesas y perspectivas, esto evitara
tener un adulto suspicaz y malicioso.
Recuerda que las
emociones y sentimientos que les transmitamos a nuestros niños, crearan la base
para un adulto, considerado, cariñoso, cálido y confiable y feliz, entregar
cariño y mostrar consideración es gratis, recordemos que no hay nada mejor que
amar.
Si te gusto este
artículo no te olvides compartir