Estudios revelan cosas interesantes acerca de las consecuencias de calentar el biberón de tu bebé en el microondas, sigue esta información.
Ser madre es una labor que no tiene horario, se trabaja todos los días a tiempo completos, puede llegar a ser muy demandante y agotador, pero los grandes o pequeños detalles que esto entrega suele llenar por completo el mundo.
Ya que los hijos permiten pasar momentos realmente grandiosos e inolvidables, muchas veces para cumplir con todas las actividades diarias muchas quisiéramos que el día tuviera más de 24 horas.
Afortunadamente con el avance de
la tecnología, son muchos los artefactos eléctricos que se encuentran en el
mercado para hacer que las labores de las madres sean muchos más sencillas y
rápidas.
Se puede tener a mano desde esterilizadores eléctricos, los cuales se pueden sincronizar para que todos los implementos de los más pequeños estén libres de gérmenes. Así mismo hay otros implementos los microondas, que nos entregan cocciones y comidas tibias de manera rápida.
El biberón y el microondas no son buenos amigos
No hay que estar muy cerca de las
madres para saber que estas poseen una cantidad de actividades diarias que las
pueden dejar realmente estresadas y exhaustas. No es fácil cumplir con todas la
programación en un tiempo tan corto.
Por eso para ellas las empresas
se han dado a la tarea de crear una variedad de electrodomésticos y otros objetos
que les permita facilitar el trabajo. El más utilizado y requerido es el
microondas, pues este ahora tiempo y estabiliza la vida.
Todos corremos a calentar en esta
caja rectangular, pues resulta mucho más cómodo, sencillo, menos agotador y
claro está menos trabajoso.
Pero debemos tener mucho cuidado
con su uso; primeramente hay que tener presente que no todos los recipientes o
utensilios son adecuados para calentar, gratinar o cocer en el microondas.
Se ha debatido mucho sobre si
este electrodoméstico acarrea problemas de salud, realmente lo que puede traer
inconvenientes es el recipiente contenedor de los alimentos. Los más idóneos
son los de vidrio, pues aquellos contenedores plásticos pueden soltar
sustancias toxicas que pueden dañar la salud de la familia.
Los recipientes plásticos
contienen sustancias denominadas plastificantes, encargadas de suavizar, dar
forma y flexibilidad al plástico. Las más utilizadas para la elaboración son: BPA
y ftalatos.
Según información de la Academia
Americana de Pediatría, los mismos pueden generar problemas de salud a las
personas, especialmente a los más pequeños de la casa.
La academia Americana de
Pediatría, ha realizado varios estudios, donde se ha podido comprobar que los
bisfenoles, afectan el sistema nervioso e inmunológico, también pueden acarrear
cambios considerables llegado el momento de la pubertad.
Actualmente este elemento está
siendo prohibido en varios países, mucho más cuando se trata de implementarlos
en teteros o vasos antiderrames, pero todavía su uso no está totalmente
regulado.
Además los especialistas en
pediatría informaron que los ftalatos, “pueden afectar el desarrollo genital
masculino, aumentar la obesidad infantil y contribuir a la enfermedad
cardiovascular”.
Alertaron a todas las madres a no utilizar recipientes o contenedores plásticos, aun cuando estos especifiquen que son aptos para ser utilizados en microondas. Asimismo la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), especifica que es mejor utilizar baño de maría para calentar o tibiar los alimentos de los bebes.
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