Si al llegar Diciembre te frustras y sientes que se acaba el mundo, puede que estés sufriendo el llamado síndrome del cometa Halley.
Cuando llega el mes de diciembre sabemos que comienza la Navidad y esta época no necesariamente es la favorita de todos, son muchas las personas que sufren con quienes sí aman la navidad a todo dar.
Hay otras personas a quienes esto de la navidad no les gusta mucho y es que diciembre es el último mes del año y por ende es nuestra última oportunidad de hacer todo lo que no hemos podido lograr a final de año, o incluso es el momento de poner todo en orden.
Con diciembre llega el balance de
todo lo que a principio de año pensamos lograr, y entonces es allí
cuando en realidad notamos lo que hicimos y lo que no, lo que hemos
logrado o los pasos que dimos para materializar un sueño.
Todo esto pone a muchas personas a reflexionar sobre su año y esto puede generar algo que se denomina como el Síndrome del cometa Halley, sigue leyendo este post y entérate de lo que se trata este síndrome.
Conoce más de este síndrome
En Navidad estamos todos llenos de
fiestas por todos lados pero también de mucha reflexión pero
también es el resumen de lo que pasó en todo el año, repensamos
nuestras responsabilidades, y todo esto conlleva a que activemos de
manera regular nuestro maltratado eje endocrino y expulsamos a
nuestro torrente sanguíneo una dosis de cortisol extra, es decir nos
estresamos demasiado.
Es en diciembre cuando nos damos
cuenta y atendemos los vicios posturales y los síntomas de estrés
ya que sentimos el cuerpo lleno esas contracturas y a esto le
agregamos intolerancia, susceptibilidad, enojos o malhumor, entre
otras conductas.
Además de todo esto aparece esa
necesidad de querer cumplir con lo que propusimos y nos planteamos a
inicio de año y que postergamos, lo que se acompaña de ansiedad,
culpa y una angustia imparable que nos hace enloquecer.
Para muchos, el mes de diciembre es
sinónimo de ansiedad y todo se debe a los pensamientos que tenemos a
lo que se une la lista de pendientes que nunca atendimos a lo largo
del año pero que notamos solamente en diciembre.
Por ello es que en este mes nosotros
nos atiborramos hasta decir ya no más con una serie de eventos,
sucesos y hasta citas con el doctor para poder corregir todo lo que
en el año dejamos segundo plano, incluso nos anotamos en el gimnasio
para perder esos kilos de más que en todo el año no nos importaron
y tenemos malas noticias, esto no reduce tu ansiedad, solo la aumenta
mucho más.
A esto se le unen muchos más
aspectos y pensamientos de con quien pasarás el fin de año, que si
te vas de viaje o te quedas en casa y si decides lo primero te
obstinas y estresas con los preparativos, es como que Diciembre es un
cometa, por eso pasa una vez y buscamos hacer todo mientras está
allí, pero recuerda, tienes el año siguiente.
Lo importante no es hacer todo en
diciembre, haz las cosas a tu ritmo mientras seas feliz, eso tendrá
mejores resultados.
Gracias por leernos.