Existen varios tipos de Herpes, entre ellos están el herpes labial, se trata de una infección que se puede contagiar fácilmente, se debe tratar con medicamentos antivirales. Sus principales síntomas se manifiestan alrededor de la boca en forma de ampollas, también puede aparecer en labios o encías, por lo general causan mucho dolor.
Es una afección que se produce por el virus del herpes simple, aunque existen dos tipos de cepas de este virus que son el herpes labial que es el virus VSH-1 y el genital que es el VSH-2, hasta ahora no se conoce cura alguna, solo tratamientos para sus síntomas.
En algún momento entre un 40% de
los adultos presentan este tipo de virus que adquieren durante la infancia y
que permanece activo y latente en el ganglio trigémino, hoy queremos que sepas
un poco más acerca de este tema que es de importancia para todos.
Si te interesa saber un poco más sobre este tema lee hasta el final y podrás entender cuáles son los factores de riesgo que existen y cuáles son los tratamientos que puedes usar para mejorar los síntomas.
Causas y tratamientos para el herpes labial
Para tratar este problema se
pueden realizar dos tipos de tratamiento uno tópico y otro para calmar el
dolor, una crema antiviral se puede aplicar y dar muy buenos resultados si se
coloca durante los primeros síntomas.
Estas cremas son farmaciclovir,
Aciclovir y valaciclovir, además es muy útil seguir algunos consejos como son
evitar dar besos porque se podría contagiar a otros fácilmente, usar crema de
cacao o bálsamos humectantes para evitar que se resequen más.
Llevar una dieta sana y evitar
usar utensilios de personas que tengas el virus activo para evitar contagiarse.
Las personas que tienen más
factores de riesgo para contagiarse son aquellas que tienen un sistema inmune
deprimido, que tienen enfermedades inmunitarias como son el SIDA/VIH, personas
que han sufrido de quemaduras graves.
También los pacientes que tienen
tratamientos de quimioterapia o que están bajo medicación para evitar el
rechazo de trasplantes.
Los síntomas que se presentan
pueden ser graves o leves, dependiendo de las lesiones y suelen aparecer
después de dos semanas del contagio y son:
Picazón en la zona de la lesión,
calor o sensación de pinchazos en la zona, hormigueo en zonas cercanas, costras
y supuración, es muy probable que también sientas molestias en los labios,
garganta, boca, encías y fosas nasales.
Estos aparecen por varios motivos
que pueden ser exceso de exposición al sol, estrés, defensas bajas,
menstruación, cambios hormonales y fiebre.
En los casos en los que se de
esta infección de forma repetitiva debes realizarte un examen virológico para
determinar las causas, recuerda que es un virus que no tiene cura hasta ahora y
que puede ir y venir en varias oportunidades durante toda la vida.
Esperamos tus comentarios y
sugerencias sobre este tema y que nos ayudes a compartir en todas tus redes
sociales para que otras personas tengan un poco más de conocimientos sobre este
virus que puede atacar a cualquiera.