La mayoría de las mujeres sueñan con el vestido de boda perfecto pero a veces algunas se extralimitan pues esta mujer de tan costoso vestido lo usa a diario.
Cuando somos mujeres, nuestro gran sueño es casarnos, o al menos el de algunas chicas, y algunas de ellas dicen que deben hacerlo con un vestido costoso y otras más dicen que deben hacerlo con un vestido sencillo.
Sin importar qué, el vestido de novia para una mujer que se casará es algo sumamente especial pero muchas veces su precio puede hacer que nos duela un poco el bolsillo y para usarlo solo una vez esto es algo bastante impresionante.
Hay chicas quienes sin importar qué, lo compran por más
costoso que sea y esto es porque es un vestido que se utiliza una vez y es
importante lucir bonitas en el camino al altar el día de nuestro casamiento
pero hay quienes lo hacen pero no lo prueban solo una vez.
Sería bastante extraño que un vestido de novia se convirtiera en otra pieza de nuestro clóset ¿no es cierto? Pero hay chicas que lo hacen, no tan a menudo pero la mujer de la que te hablaremos hoy sin duda que le saca provecho a su vestido, acompáñanos a conocer la historia.
Sácale provecho a tu vestido de novia
La historia se trata de una mujer cuyo nombre es Tammy Hall
y ella pagó 212 dólares para comprar su vestido de novia para casarse con su
amada Karen Frost y al ser una pareja con un estilo de vida sustentable, tuvo
una gran idea.
Como ya lo sabemos un vestido de novia es una gran inversión
y no muchas chicas pueden darse el gusto de gastar miles en el pero eso no
quiere decir que con gastar poco no les vaya a servir, es más puede servir más
de lo que crees.
Como ya te lo dijimos, Tammy y Karen son una pareja
sustentable, son amigables con el planeta y por ende ella dijo que no guardaría
ese costoso vestido y por ende decidió utilizarlo tantas veces como pudiera
hacerlo.
Para Tammy, la compra deel vestido era un reto ya que había
hecho un viaje a la India donde había prometido no comprar ni ropa ni zapatos
en todo un año por ende no quería gastar para el vestido, y si lo hacía quería
que fuese poco, pero termino siendo algo más de lo que esperaba y por eso ahora
le saca provecho.
Tammy empleó el vestido no solo para casarse sino que hoy en
día emplea su vestido de novia incluso para ir de pesca, para incluso ir al
supermercado a hacer algunas compras, para ejercitarse, para partir leña, incluso
va en el metro con el vestido puesto y hasta puede hacer lo que quiera con él.
Ella dice que todo lo demás de su guardarropa puede ser
desechable pero que este vestido ella lo utilizará tanto como pueda porque le
hizo gastar mucho en él y además de la promesa, dice que el ponérselo recuerda
lo bonita que fue su boda.
Esto es sin duda una historia bastante interesante e
increíble y nos preguntamos ¿tú también harías lo mismo con tu vestido de
novia?
Esperamos que te haya gustado este post y que te animes a
compartirlo.
Gracias por leernos.